ALLURINA MANIK

La joyería que Alicia Gaxiola reúne en la línea Allurina Manik está motivada por la idea de la confluencia entre líneas y figuras, entre culturas y arquitecturas. La unión de los opuestos, la convivencia entre elementos de la naturaleza y la revalorización de las distintas artes milenarias son la inspiración de las colecciones que dan vida a esta línea de joyería mexicana. Las primeras piezas salen del taller de su creadora en el 2012 en Culiacán, Sinaloa, donde se gestó la pasión que llevaría a Alicia Gaxiola a seguir con la antigua tradición familiar de escoger las mejores piezas de joyería para colecciones y ventas particulares. Desde entonces, Allurina Manik ha ido ampliando sus colecciones, materiales y clientes hasta lograr el reconocimiento de VOGUE México como una de las marcas mexicanas más prometedoras del momento.

 

La marca fusiona tres elementos en una pieza de joyería: la unicidad de la obra artística, la calidad de los materiales preciosos y la singularidad de su diseño. Cada pieza ha sido pensada como un diseño contemporáneo y atemporal que sale del taller como una obra hecha completamente a mano, siguiendo la visión ecléctica de su creadora.

 

La inspiración de Allurina Manik es la síntesis de varios elementos que confluyen en formas y texturas de impacto: la ventura de la naturaleza en los diseños que tienen como tema central la flora, la vitalidad que sugieren las piezas que se inspiran en la cetrería y, por último, la atemporalidad del arte y las distintas culturas alrededor del mundo. Los diseños se componen de metales preciosos como el oro, la plata y el paladio. El elemento compositivo que caracteriza a Allurina Manik es el dominio de la gemología, algo que permite la experimentación con brillantes, gemas, perlas cultivadas y variación de piedras.